Paludismo

El paludismo es una enfermedad parasitaria transmitida por mosquitos Anopheles infectados, que generalmente pican entre el atardecer y el amanecer. En todo el mundo existen más de 60 especies de anofelinos, que son vectores reconocidos. Son cuatro las especies de parásitos que causan paludismo en los seres humanos, a saber:Plasmodium falciparum, P. vivax, P. malariae y P. ovale. Según la OMS, el paludismo provoca más de 600 000 defunciones cada año, en su mayor parte en menores de cinco años. El paludismo se transmite en 97 países, lo que supone un riesgo de enfermedad para 3400 millones de personas. 

La carga de morbilidad se concentra muy densamente en el África subsahariana, donde se estima que se producen el 90% de todas las defunciones anuales por paludismo.
Las comunidades pobres y vulnerables de las zonas rurales con acceso limitado a los servicios de salud son las más afectadas. Cuatro de cada 10 personas que mueren por paludismo son habitantes de los dos países con las mayores tasas de morbilidad: la República Democrática del Congo y Nigeria.
Inicialmente, el paludismo desencadena fiebre, escalofríos y síndrome gripal. Si no se trata, la enfermedad puede provocar complicaciones graves y defunción. Por lo general, los síntomas del paludismo aparecen tras un período de siete o más días después de la picadura del mosquito.
La mejor manera de prevenir la infección consiste en utilizar mosquiteros rociados con insecticidas de acción persistente, fumigar el interior de las viviendas con insecticidas de acción residual y utilizar las terapias de prevención recomendadas por la OMS.